El mundo está cambiando a una velocidad increíble y nuestro entorno económico, social, tecnológico y político es un fiel reflejo de este cambio pero, en plena época de desarrollo increíble de todo tipo de tecnologías, todavía existe el Vendedor presencial que puede hacer lo que internet no puede conseguir.

En Estados Unidos, el primer país del mundo en desarrollo digital y ventas online, existen hoy 23 millones de infantes de marina que son siempre los que conquistan las playas pulgada a pulgada, pero su papel debe cambiar drásticamente si no quieren ser futuras víctimas del canal internet. 

En puertas del 2017, el Vendedor presencial no puede ser un simple vendedor “producto-precio” y está obligado a cambiar radicalmente su forma de vender utilizando, por supuesto, el apoyo de las nuevas tecnologías y de las redes sociales para intentar conocer mejor a sus clientes y mejorar el proceso de captación.

“El vendedor presencial está obligado a cambiar radicalmente su forma de vender con el apoyo de las nuevas tecnologías.”

El vendedor deberá usar técnicas de contacto más profesionales, una mayor preparación de la visita presencial, unas nuevas habilidades para preguntar inteligentemente y detectar/crear necesidades en sus interlocutores, una gran capacidad de negociación y, por supuesto, unas sutiles técnicas de seguimiento de la venta realizada o del “No” temporalmente recibido para convertirlo en un futuro “Sí”.

Nuestro nuevo vendedor deberá ser un “ninja” en el empleo de las redes sociales y, si actúa así, difícilmente internet le podrá quitar el trabajo porque sus habilidades técnicas y su fuerte inteligencia emocional aún están lejos de ser sustituidas por una máquina.