Hablar de decisiones es hablar de liderazgo. Todos nos hemos enfrentado alguna vez a interrogantes difíciles que ponen a prueba nuestro liderazgo. Algo que recientemente me ha hecho reflexionar sobre la dificultad de tomar decisiones complicadas, ha sido la película Los archivos del Pentágono, donde se nos habla de la enorme responsabilidad de asumir el riesgo de ¿publicar o no publicar una información comprometida? Además me ha hecho analizar dos aspectos que considero claves para el manager de hoy:

  1. el poder de la comunicación en situaciones difíciles
  2. dos estilos de liderazgo

El poder de la comunicación en situaciones difíciles

La película de Steven Spielberg es una denuncia de la mentira que durante décadas mantuvieron varios de los Presidentes de EEUU, desde Eisenhower, Kennedy, Johnson hasta el mismo Nixon. En el año 1971, bajo el gobierno de Nixon, el New York Times publica la filtración de un informe interno de 7.000 páginas del Pentágono sobre la guerra Vietnam, encargado por el Secretario de Estado de Defensa Robert McNamara. Dichos documentos revelaban el conocimiento del Gobierno de que, desde el comienzo, la guerra de Vietnam estaba definitivamente perdida. Sin embargo, justificando la cruzada contra un nuevo comunismo sacrificaron su vida más de 50.000 soldados estadounidenses y medio millón de vietnamitas.

Tras iniciarse las publicaciones, el gobierno Nixon impulsó movimientos políticos y judiciales para censurar el New York Times. La película recoge el momento en el que El Washington Post, periódico más pequeño y con menos recursos que acaba de salir a Bolsa, tiene en su poder estos informes y debe decidir si coger el testigo y seguir publicando este escándalo.

¿Por qué se mantuvo esta mentira durante décadas? ¿por qué nadie reveló este secreto?

En situaciones difíciles, la comunicación es clave para el manager de hoy:

  • La comunicación nos ayuda a solucionar problemas, no a esconderlos. Si la comunicación no se considera una herramienta clave de gestión no se solucionarán las situaciones difíciles. La vida de muchas empresas no sólo preocupa a sus managers sino que también afecta a todo su entorno y rápidamente pasa a ser “comentado” y “etiquetado” en los medios y en redes sociales, pudiendo dar lugar a las ya cada vez más habituales “fake news”.
  • La comunicación evita el “Síndrome McNamara”. Robert McNamara fue Secretario de defensa en los Gobiernos de Keneddy y Johnson, desde 1961 a 1968. Como describe Albert J. Jovell en su libro Liderazgo afectivo (2007), McNamara sorprendió al mundo pidiendo perdón por la intervención de Estados Unidos en la Guerra de Vietnam:

“Cada vez que hablábamos del tema de Vietnam con el Presidente Kennedy, era muy tarde para llevarle la contraria y ya no quedaba tiempo para reflexionar sobre las distintas alternativas de acción. Siempre sucedía al final de una dura y larga jornada de trabajo. El día a día de los asuntos de Estado no nos permitía tener suficiente tiempo para reflexionar sobre las posibles decisiones que se debían tomar. Además, a esas horas del día, nadie se atrevía a llevar la contraria al Presidente”.

Para Jovell el “Síndrome McNamara” tiene dos vertientes:

  • La dificultad de conciliar las dificultades y decisiones más operativas del día a día con una visión a medio y largo plazo.
  • Aparece el “síndrome de intimidación del líder”: el equipo no es capaz de llevarle la contraria, atrapados por su poder y su personalidad carismática.

Dos estilos de liderazgo

Para Bradlee, director del Washington Post, está clarísimo que su diario tiene que publicar los informes del Pentágono: “Tenemos que controlar su poder. Si nosotros no los hacemos responsables, ¿quién lo hará?”. Él encarna un tipo de liderazgo impulsor y carismático.

Frente a esta visión del director está Katherine Graham, la primera mujer editora del Washington Post. Graham ejemplifica a la perfección otro tipo de liderazgo distinto al de Bradlee, el liderazgo silencioso quiet leaderdhip. Ella no sólo es la editora es la dueña del Post. Y es a ella a quien corresponde tomar la difícil decisión de publicar, enfrentándose a su Consejo de Administración, a sus abogados, al Gobierno Nixon, a la cárcel y a la ruina.

Durante muchos años hemos puesto más atención en las empresas a un liderazgo carismático y ejemplarizante, visionario y timonel como el de Bradlee. Pero no debemos perder de vista que hay más opciones para tomar las riendas de tu equipo.

La definición tradicional del líder es la de alguien que inspira, que toma decisiones que afectan a la organización de manera positiva y que puede aglutinar a un equipo que está en el caos más absoluto y conseguir que trabajen con un fin común. Esta definición corresponde perfectamente con la señora Graham como el gran ejemplo de liderazgo silencioso. Nadie la había preparado para dirigir el Post, este rol lo había desempeñado primero su padre y después en su marido. No contaba con el apoyo de nadie en su capacidad de dirección, y nadie pensaba que una mujer podría dirigir el prestigioso periódico. Sin embargo, Katherine Graham fue capaz de asumir el reto tomando la decisión más valiente de su vida: publicar los Archivos del Pentágono.

En el concepto de liderazgo todavía quedan muchas etiquetas y creencias limitantes difíciles de cambiar… El liderazgo de Katherine Graham ha sido silencioso y no por ello ha dejado de ser una de las mujeres más admiradas y respetadas de su país porque amaba lo que hacía.

Durante su funeral en el año 2001, Ben Bradlee dijo de ella que tenía “amor por las noticias, amor por las respuestas y amor por un poquito de acción.”