Fecha: Febrero 2012
Autor: Carlos María Moreno Pérez
A continuación, el desarrollo del texto contiene dieciocho capítulos breves que, como en los buenos libros sobre gestión, ya el mismo enunciado ofrece una idea importante. Encontramos, por ejemplo, "La influencia se aprende. Fórmate" (Capítulo 2), "El nivel de influencia depende de ti. Prioriza" (Capítulo 4), "la influencia se gana o se pierde" (Capítulo 7), "La acción es clave: ¿A quién influir?" (Capítulo 13), "La influencia 2.0 Navega", (Capítulo 14) o "El buen influenciador: los Valores Éticos" (Capítulo 16). Se hace francamente complicado mérito del autor, demérito del comentarista- poder destacar un capítulo de otro, cuando nos encontramos con un texto donde todas sus páginas están impregnadas de un conocimiento práctico tan evidente. Todos nos parecen fundamentales, llenos de sabiduría práctica y de la expertise del que lleva muchos años dedicados a la temática. Iré señalando algunas afirmaciones que se encuentran en todo el texto y que pretenden ser un acicate para animar a la lectura del mismo.
En el capitulo primero, encontramos la siguiente afirmación: "si queremos realmente influir en las personas, debemos siempre pararnos a pensar en no improvisar nuestros mensajes ni nuestras acciones, sino que es preciso tenerlas planificadas, pensadas, organizadas, estudiadas y estructuradas". En el tercero: "La influencia tiene mucho que ver con la paciencia. Las personas influyentes no consiguieron sus objetivos desde el minuto cero, pero han logrado, con el tiempo y con la práctica, mejorar sus habilidades. Las personas mejoramos nuestras destrezas cuando aprendemos de nuestros errores y no nos detenemos a pensar en las debilidades ajenas, sino en los errores propios". En el quinto: "Te invito, como líder que eres, a reunirte contigo mismo, pero no para dar excusas a los demás, sino para pensar sobre ti y la influencia que quieres ejercer. El ejercicio de la influencia precisa que te reúnas con cierta asiduidad contigo mismo y pienses si realmente estás influyendo o tan solo, en el mejor de los casos informando. Piensa a corto y mira a largo plazo". En el octavo: "Piensa siempre en la peor de las situaciones. Prepárate para el peor escenario y para las preguntas más complicadas que puedan hacerte. Piensa en lo peor que puede ocurrirte cuando quieras ejercer esa influencia. Si piensas y escribes todo lo que te puede suceder, seguramente estarás dispuesto a prepararte mucho mejor de lo que pensabas porque, la mayoría de las veces, el principio de las leyes de Murphy aparece cuando demos te lo esperas". En el noveno: "Todo comunica. La influencia pasa por la comunicación. Es más, la influenciase consigue gracias a una buena comunicación. La estrategia de ésta es básica para conseguir algo en los demás. Invierte en comunicación. Practícala, porque si sabes utilizar esta poderosa herramienta conseguirás influir en los demás". En el décimo: "Lo más difícil al ejercer la comunicación es hablar de lo que realmente queremos y comunicar a los demás que nuestros mensajes son más interesantes que las preguntas que puedan plantearnos. El valor de la importancia y del interés hace que debamos prepara muy bien los mensajes, por supuesto, pero también que preveamos las peguntas que nos pueda plantear nuestra audiencia". En el undécimo: "Quien quiera emocionar debe renunciar, a la vez, a sus arquetipos mentales y buscar lo que verdaderamente interese a los demás con una carga emocional y afectiva comprensible y asumible. El exceso tampoco es bueno porque entonces la influencia se convierte en otra cosa y posiblemente el efecto respuesta se diluya por el nuevo escenario recreado. No obstante, emociones, las justas. Sé valiente para unir tu mensaje racional al mensaje emocional porque, aunque el primero es muy importante, lo es más el segundo". En el duodécimo: "La actitud positiva y gratificante es la seña de identidad del líder carismático". En el capítulo quince: "En una sociedad en la que se dice y muchas no se cumple que lo más importante son las personas, debes cuidar por encima de todo los aspectos emocionales, desde el respeto y la educación hasta la puntualidad, las buenas formas y los gestos que ayuden a "vender" tu mensaje en el mejor envoltorio posible". Seguramente, tiene razón el Dr. Alonso Puig cuando destaca el capítulo decimosexto, "El buen influenciador: los valores éticos" por el calado del mismo. El contenido del libro se cierra con el capítulo decimoctavo "Las diez técnicas más influyentes"- a modo de decálogo reflexiona. actualiza, comunica, aporta, reitera, prepara, prioriza, aprovecha, genera y piensa- y espléndida síntesis.
Este es un libro magnífico que puede interesar a todo profesional por la relevancia de la temática que trata y la agilidad con que está escrito. Pero, sobre todo, a los profesionales que tienen responsabilidades sobre personas y equipos. También, para expertos y académicos que quieran aprender del bagaje de un profesional de la comunicación cuya experiencia se aprecia nítidamente en todas las páginas de este libro. Muy recomendable en una sociedad como la nuestra. Y, a la espera, de otro nuevo libro del autor. Nos interesó mucho su lectura en todos sus detalles hasta, por ejemplo, en las citas que abrían cada capítulo como "aperitivo" para el lector.

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