Llevamos casi un año trabajando a distancia. Hemos conocido lo mejor y lo peor del teletrabajo: nos hemos beneficiado de sus comodidades, pero también hemos sufrido su soledad, sobre todo al principio, cuando aún no sabíamos sacarle partido a la nueva realidad que se nos imponía.

Tras prácticamente un año de pandemia, he hecho balance del camino que hemos recorrido y de todo lo que hemos asimilado. Sin duda, ha sido un año muy fructífero, que nos deja muchas enseñanzas. Lo que más remarco es que hemos dado un gran salto hacia delante: nos hemos reinventado y no hemos dejado de aprender.

Os comparto las conclusiones a las que he llegado para ayudaros a ser más efectivos en la nueva realidad laboral.

Deja de pensar en “cuando todo vuelva a la normalidad”: no volveremos al punto en el que estábamos antes

Con la vista puesta en este último año y con todo lo que hemos aprendido, soy consciente de que ya no es posible (ni deseable) volver atrás. Los equipos poscovid no son una tendencia pasajera. No van a desaparecer en el próximo año. Vivimos en una nueva realidad en la que ha surgido otra manera de trabajar.

El futuro pasa por un modelo híbrido, que alternará el teletrabajo habitual con las reuniones presenciales. Sin duda, estas últimas marcarán la diferencia a la hora de tratar temas importantes o de sumar valor como equipo. Nos serviremos de los dos modelos según nos sea más conveniente en cada ocasión.

El compromiso, la cualidad más importante del trabajador en la actualidad

El compromiso de cada miembro del equipo es lo que marca la diferencia en esta época de teletrabajo. Un equipo fuerte es un equipo con trabajadores comprometidos, que siguen motivados aunque trabajen desde casa, aunque no se puedan ver tanto como antes, aunque los objetivos no parezcan tan tangibles.

También hemos visto la otra cara de la moneda. Si el compromiso es la cualidad más importante entre los miembros del equipo, lo que lo debilita es la aparición de los trabajadores ‘burbuja’, que se aíslan en su propia parcela de trabajo y no se implican en el conjunto.

Pero ¿cómo evitamos que se establezcan estas dinámicas nocivas? La respuesta pasa por cambiar nuestro propio modus operandi: con una transformación del rol del liderazgo de equipos. Dejemos atrás el control y transmitamos confianza a nuestros trabajadores.

La comunicación, tu mayor baza para gestionar equipos

Planifiquemos la gestión del equipo, tanto a nivel global como individual, y potenciemos el compromiso del trabajador. La comunicación individual con todos nuestros empleados es esencial y debe ser recíproca: tienen que saber qué se espera de ellos y nosotros debemos ser conscientes de qué esperan ellos de nosotros.

Lo mismo ocurre con el equipo en su conjunto: comuniquémonos de manera fluida, para que trabajar juntos en un mismo proyecto nos facilite las cosas, en vez de dificultarlas. Decidamos cómo vamos a trabajar, establezcamos cuándo haremos las reuniones, tengamos en cuenta los horarios y particularidades de todos los miembros del equipo para que se sientan integrados y puedan realizar sus tareas cómodamente.

El método agile, ideal para ser eficientes

Tras este año de teletrabajo, recomiendo encarecidamente llevar a la práctica la nueva cultura de trabajo agile, que se basa en la flexibilidad, transparencia, autonomía y adaptabilidad del equipo.

Cuando hablo de flexibilidad o adaptabilidad, me estoy refiriendo a tener en cuenta el entorno personal de cada trabajador, proporcionarle herramientas para que pueda trabajar desde casa de manera autónoma, hacer un buen uso de los distintos canales de comunicación y planificar la semana teniendo en cuenta los horarios y cargas familiares de los miembros del equipo.

En definitiva, se trata de generar un entorno de trabajo ágil y cómodo para todos, sin dejar a nadie atrás. Por supuesto, una vez más, la comunicación es absolutamente esencial para lograrlo.

Menos fatiga zoom y más productividad

La mala gestión de las videollamadas es un enemigo del método agile y de la productividad y motivación de nuestros equipos. Las reuniones virtuales interminables que alargan la jornada de manera innecesaria son una gran fuente de desmotivación, irritabilidad, estrés y cansancio que tiene nombre: fatiga zoom.

Parece mentira, pero estamos ante un problema común de muchas empresas. La mala gestión de las reuniones virtuales se traslada en una menor atención, con empleados multitasking que tratan de avanzar tareas mientras dura la reunión, y el malestar generado por estas pérdidas de tiempo llega a producir auténticas brechas en los equipos.

El directivo que cree que para seguir cohesionados debe llenar la semana con videollamadas es que no ha entendido nada sobre la nueva cultura del teletrabajo.

Un consejo: cuando planifiques tu jornada, trata de reducir el número de videollamadas. Quédate solo con las imprescindibles y limita su duración (pasada una hora, los participantes perderán la concentración y la reunión dejará de ser productiva). Para los temas más sencillos, una llamada de teléfono, un email rápido o un simple mensaje de chat también sirven.

No obstante, un café virtual periódico con los miembros de tu equipo para desconectar (y reconectar) siempre es una buena opción. Y acuérdate de descansar de la pantalla cada cierto tiempo, para volver luego con más ganas y más energía.

Digital Teams: forma a tus equipos en las nuevas maneras de trabajar

Llevamos un año de teletrabajo y, para muchas empresas, la transición está siendo difícil. De entre los problemas e inquietudes que me han trasladado en los últimos meses destacan los malentendidos, los errores de comunicación, la baja productividad, la menor motivación y el mayor estrés… En definitiva, todos los puntos que he ido tratando en este artículo.

¿Qué está ocurriendo? La respuesta es bien simple: muchas empresas se han lanzado a teletrabajar de la misma manera que lo hacían en presencial, sin darse cuenta de que el teletrabajo requiere unas metodologías distintas y un cambio profundo en los hábitos del equipo.

A raíz de esta problemática, desde Barna Consulting Group hemos creado Digital Teams, #JuntosADistancia, un servicio que ofrecemos a las empresas que lo soliciten para formar a los equipos en esta nueva manera de trabajar.

Tras un año de trabajo a distancia, soy consciente de que no todas las empresas se han adaptado igual a esta nueva realidad. Aún queda camino por recorrer y sé que podemos sacarle todavía más provecho al teletrabajo.

Está en nuestro poder cambiar nuestra pequeña parcela y fomentar nuevos hábitos que nos permitirán ser más eficientes y productivos, pero a la vez trabajar de manera más flexible y compaginar mejor nuestra vida personal y profesional.