¿Te imaginas conseguir un empleo sin pasar previamente ninguna entrevista o prueba? Inverosímil, ¿verdad? Pero ¿qué ocurre cuando alguien de nuestro equipo se va de la empresa?

En mi opinión, deberíamos concertar siempre una entrevista de entrada y una de salida, en la que nuestro colaborador nos comparta cuál ha sido su experiencia con nosotros. Si le preguntas seguramente te responderá sin tapujos, porque ya se va. Escúchale y aprenderás cómo mejorar.

Como verás a continuación, este proceso forma parte del “pasillo interno”, y lo considero fundamental en la gestión de equipos. Te explico qué es el “pasillo interno” y cómo mejorar la satisfacción de tus colaboradores en las siguientes líneas.

“Pasillo cliente” y “pasillo interno”: dos conceptos con una misma base

Aunque puede que nunca hayas oído hablar del “pasillo interno”, probablemente ya conozcas el “pasillo cliente” (Customer Journey). Usamos este último concepto para englobar la experiencia que tiene el cliente desde que entra en contacto con nuestra marca hasta que finaliza su vínculo con nosotros.

Aquí tienen cabida todas las interacciones posibles, tanto online como offline. Por ejemplo, ¿cuál es su experiencia con los emails que le enviamos? ¿Le estamos atosigando al mandarle un correo electrónico cada día? ¿Está esperando la llegada de nuestra newsletter mensual y la lee siempre? O, también, ¿qué trato recibe cuando interactúa con nuestro personal? ¿Está satisfecho con el servicio que le damos? ¿Sabemos resolver de forma ágil sus problemas? Y un largo etcetera.

Es importante trasladar esta misma experiencia a nuestros colaboradores. El “pasillo interno” abarca todos los momentos que un profesional ha pasado en nuestra organización, desde la solicitud del empleo y la entrevista de reclutamiento hasta el día en que tristemente se va de la empresa. ¿Cómo ha sido esa experiencia? ¿Qué ha aprendido a lo largo de la relación profesional? ¿Ha podido desarrollarse personal y profesionalmente con nosotros? ¿Le hemos ayudado a crecer? ¿Se ha sentido cuidado? Si volviera atrás, ¿repetiría la experiencia?

Para hacer balance de este período, necesitaremos conocer los gains y los pains que ofrece nuestra empresa.

¿Qué son los gains y los pains de una empresa?

Los gains son todas las cosas que hace muy bien una empresa y que, por lo tanto, hay que reforzar. Y los pains son los ámbitos mejorables, lo que no haces tan bien o no está en tu mano conseguir. Créeme, en toda empresa hay gains y pains. Ser conscientes de ellos es clave para ofrecer la mejor experiencia “pasillo interno” posible y conseguir fidelizar a nuestros colaboradores para que sigan con nosotros durante muchos años más.

hoja con una mitad seca

Ejemplos de gains

Puede que seáis una empresa muy humana, que se preocupa mucho por sus colaboradores, que celebra las buenas noticias y los cumpleaños. O puede que, para facilitar la conciliación, seáis muy flexibles con la hora de entrada y salida y no pongáis problemas con las citas médicas o con el teletrabajo… Tal vez incluso personalizáis el horario en función de la situación de cada uno (si tienen hijos o están al cuidado de una persona mayor, si están estudiando un máster, etc.).

Sea como fuera, es crucial conocer nuestros propios gains, porque son los que convierten nuestra organización en un lugar al que querer acudir cada mañana y por el que querer implicarnos al máximo.

Seguramente ya eres consciente de la mayoría de los gains de tu empresa, pero siempre hay alguno que nos puede sorprender. Te podría convenir hacer una ronda de preguntas o una encuesta entre tus colaboradores para saber qué es lo que más valoran, ya que tal vez le están dando importancia a algún aspecto que estás pasando por alto.

Primera reflexión: conoce tus gains, mantenlos y refuérzalos siempre que puedas. Muchas empresas empiezan haciendo las cosas bien, pero se olvidan de estas cualidades por el camino. Dejan de darles la importancia que tienen, no las ponen en valor y se pierden, convirtiendo su gain en un pain.

Ejemplos de pains

Los pains, como ya te he avanzado, son las cosas que no haces tan bien o que no puedes hacer tan bien por algún motivo concreto. Los hay de todo tipo. Puede que algunos de tus colaboradores vivan lejos de la oficina y tarden dos horas al día en ir y volver. ¿Puedes facilitar algún día el teletrabajo para que este pain se transforme en un gain?

Otros ejemplos de pains: puede que haya gente en tu equipo que sienta que no se les está poniendo en valor porque hace años que no se revisa su plan de carrera o su sueldo. O tal vez la estructura de tu empresa sea muy rígida y haya colaboradores que ven como sus propuestas nunca salen adelante; o al contrario, tal vez falta organización y liderazgo y no están bien definidas las funciones del equipo…

Si antes comentaba que es crucial conocer tus gains, todavía lo es más ser consciente de tus pains, porque pueden ser los que nos hagan perder a nuestros profesionales más valiosos: En nuestra mano está solucionar los que podamos.

Nuestro “cliente interno”: ¿está satisfecho con nosotros?

Me gusta pensar que nuestro colaborador también es un cliente, un “cliente interno”. Y de su satisfacción dependerá, en buena medida, el progreso de nuestra organización. No lo olvides: un colaborador satisfecho será un colaborador fiel. Y un colaborador satisfecho y fiel conseguirá que nuestro cliente externo esté satisfecho y también acabe siendo fiel, porque le estaremos cuidando y dando un buen servicio.

manos sobre un tronco

Si quieres captar talento y, sobre todo, retenerlo, es importante que cuides al máximo la experiencia del “pasillo interno”. Te planteo unas pocas preguntas: ¿Tus colaboradores saben hasta dónde pueden llegar en la empresa? ¿Conocen sus próximos pasos? ¿Tienen un plan de carrera? ¿Se reúnen periódicamente con sus superiores? ¿Cada cuánto lo hacen? ¿Qué feedback reciben? ¿El equipo conoce la estrategia de la empresa? Todas las cuestiones que estoy abordando pueden ser gains o pains, de nosotros depende.

Employer branding: ¿qué imagen proyectas?

Es importante que la empresa subraye sus gains para que la gente sea consciente de ellos y no los den por sentado, por lo que deberás reforzar la comunicación interna de tu organización. Nadie te obliga a poner fruta en la oficina para tus equipos; si lo haces, dale valor.

Por último, encárgate de proyectar estos gains también de puertas afuera. A la hora de captar nuevo talento, trabajar el employer branding es fundamental. Si tus profesionales reflejan en sus redes las cosas positivas de trabajar en la empresa, atraerás más talento y ganarás reputación.