En los diversos estudios de clima laboral de este año que hemos podido analizar, hemos detectado una preocupación generalizada en muchas empresas por la motivación de sus equipos en el teletrabajo.

A pesar de que el trabajo en remoto es una medida ya adoptada por la mayoría de organizaciones, sigue teniendo sus adeptos y detractores, e incluso entre los primeros sigue existiendo mucha confusión o dudas sobre cuál es la mejor forma de implementarlo y con qué recurrencia. Así, la gran mayoría de directivos se están haciendo estas preguntas:

  • ¿Cuántos días de teletrabajo a la semana?
  • ¿Existe una buena comunicación entre departamentos?
  • ¿Estoy teniendo departamentos o equipos “burbuja” que se sienten sin voz o aislados frente a los equipos comerciales o respecto al resto de la empresa en general?
  • ¿Es común escuchar que “no se sabe el trabajo que hay detrás” o “no se reconoce nuestro trabajo”?
  • ¿Se está produciendo un exceso de reuniones virtuales que impactan en la productividad y agotan a los equipos?
  • ¿Se esfuerzan los mandos intermedios para organizar el trabajo y establecer prioridades? ¿Se están alcanzando los resultados esperados?

Es muy probable que reconozcas a tu empresa en alguno de estos síntomas del teletrabajo. Y como cualquier sintomatología, debe encontrarse un remedio específico para ser tratada.

Fomentemos las conversaciones que importan

Si nos fijamos bien, observaremos que existe un denominador común en todas estas afecciones: son conversacionales. Y este es un aspecto clave, pues hasta ahora todas las soluciones que se han planteado para dar respuesta a estos problemas han sido desde la óptica de la planificación y la orientación a objetivos, que son fundamentales, pero quedan cojas si no aplicamos esta nueva perspectiva.

Con este objetivo, desde Barna Consulting Group hemos puesto en marcha el método Ágora, para mejorar la motivación y la productividad de los equipos sin perder todas las conversaciones que importan en la empresa.

persona frente a un ordenador

Ágora es un término griego por el que se designaba a la plaza de las ciudades donde se solían congregar los ciudadanos. Era un espacio abierto, centro del comercio, la cultura, la política y la vida social, donde tenían lugar las conversaciones que importan.

Efectivamente, a la hora de implantar mejoras en términos de productividad en el teletrabajo, muchas empresas han instaurado medidas que limitan o eliminan la conexión emocional entre los trabajadores y entre trabajadores y empresa. Y las consecuencias son importantes porque se pierde lo más básico de todo: el sentido de pertenencia y, en los casos más graves, el sentido de lo que se está haciendo, ese propósito vital que, al fin y al cabo, es lo que nos guía.

¿Tienes Ágoras en tu empresa?

Plantéate si estos espacios existen actualmente en tu empresa, si tienes trabajadores o departamentos enteros totalmente desconectados del resto. ¿Qué espacios conviene habilitar? ¿Qué tiempo deben dedicar a ellos los trabajadores? ¿Cómo podemos gestionar estos espacios? Y todo sin que obtengamos el efecto contrario al buscado, la pérdida de eficiencia.

Como descubrirás, no es tan fácil. Por eso, mediante este método, se pretende dotar de herramientas a los equipos de trabajo que den respuesta a la pérdida de conversaciones importantes y de propósito empresarial a través de conferencias dirigidas a todas las personas que integran las diferentes organizaciones o departamentos.

Estas sesiones serán totalmente participativas y se fundamentarán en casos prácticos a través de los cuáles los equipos establecerán sus propias ágoras. Además, pueden completarse con una evaluación de la comunicación intra e interdepartamental de toda la plantilla y con un entrenamiento de 8 h basado en el Método Ágora.

Ha llegado el momento de volver a conversar.