Si volvemos la vista atrás y nos acordamos de nuestra primera experiencia profesional, es probable que pensemos que nos hubiera gustado sentirnos más acompañados al empezar. En muchos casos estuvimos solos y fue un autoaprendizaje de “prueba y error” que seguramente muchos recordamos. Es cierto que los errores a menudo son vitales para aprender, pero incluso estos deben ir orientados en la dirección adecuada. Un aprendizaje guiado es más rápido, eficaz y tiene mejores resultados.

Afortunadamente las cosas parecen estar cambiando, y un buen ejemplo de ello es la iniciativa #SabadellYoungTalent de Banco Sabadell. Desde Barna Consulting Group hemos tenido el placer de colaborar en el onboarding de este proyecto, dirigido al talento joven de Banco Sabadell y que pone el foco en la experiencia del trabajador.

El proyecto, ya de por sí innovador, lo es mucho más por haberse tenido que adaptar a la actual crisis provocada por la COVID-19. De esta forma, esta edición ha sido online, convirtiéndose en una nueva experiencia de “teleacogida” que suponía un gran reto, pero que se ha superado con éxito.

Gracias a las nuevas posibilidades que nos ofrecen las plataformas digitales como “Teams” o “Zoom”, hemos podido crear experiencias y dinámicas destinadas a que los participantes se conozcan y establezcan vínculos emocionales entre ellos, además de profundizar en el conocimiento del banco.

Los jóvenes que hoy se van incorporando pueden representar el futuro de la entidad, y cuantas más y mejores relaciones tengan entre ellos, mejor podrán desarrollar un management relacional.

El concepto de employee centric es una realidad que pueden trabajar todas las organizaciones si se lo proponen, y recomiendo hacerlo. Pero es importante que se haga desde el primer momento, ya que es en la acogida cuando se establecen las percepciones más importantes, a través de todas las interacciones que el nuevo empleado tiene con la organización.

La gestión de la experiencia del empleado (EX) no puede recaer solo en la nueva incorporación. Os aseguro que eso tendrá impacto en el futuro de la organización. Si queremos que nuestros equipos estén comprometidos y motivados, tendremos que acompañarlos en un viaje que tiene distintas estaciones y fases a lo largo de su ciclo de vida en la entidad.

Por todo ello, debemos gestionar a los trabajadores como si fueran el mejor de nuestros clientes.